La importancia que tiene para mi comenzar el día temprano. Uno de mis hábitos más arraigados.

Foto de Laura Geror en Unsplash

Es un hábito que tiene conmigo años, y me refiero a comenzar el día temprano, muy temprano. Es cierto que me gusta dormir, sin embargo también soy una persona que disfruta de madrugar y aprovechar el día desde temprano.

Confieso además que se hace mágico mirar el amanecer cada mañana. Ese cambio de la oscuridad y las distintas tonalidades del amanecer hacen que valga la pena aunque también debo comentar que me gusta comenzar el día temprano para organizar mi tiempo y sacar el máximo provecho a la jornada.

Es habitual que al final de cada día tome mi calendario o gestor de tareas para planificar que quiero hacer al día siguiente. En ese lugar bosquejo lo que probablemente será mi día. Un pequeña planificación ayuda a mantener todo en orden y es algo que disfruto hacer.

Se vale hacer cambios o incorporar cosas, y siempre siendo consciente de las posibilidades, de las opciones, de la importancia y prioridad de llevar a cabo esas tareas.

La intención por supuesto es mantener una coherencia organizativa y como mencione antes gestionar y aprovechar mejor el día.

Y la realidad es que esto se hace muy satisfactorio porque la intención suele girar entorno a mi capacidad de cumplir esos objetivos profesionales o personales y luego disponer del día para hacer otras cosas como: leer, jugar videojuegos, entrenar, cocinar, limpiar, etc.

Se trata de condensar las responsabilidades primero para luego disponer de tiempo libre para realizar otras actividades. Y es algo que realmente hace mucho mejor mi calidad de vida.

De hecho, despertar temprano es un hábito. Uno de los hábitos más importantes en mi vida. Y la intención de hoy consiste en compartir con ustedes como repetir una acción termina asimilándose como un hábito.

Puedo contarte de manera honesta que tengo un montón de hábitos. Pequeñas acciones que he ido incorporando a mi rutina y que ayudan de forma exponencial a conseguir una vida más tranquila, ordenada y en especial sana.

Al menos esta es mi experiencia con respecto a hacer algo de forma reiterativa que termina pasando a formar parte de mi cotidianidad.

Y para definir de manera sencilla hábito puedo comentar que se trata de cualquier comportamiento que aprendemos en función de repetirlo hasta que se hace natural realizarlo. Es seguro que existen más definiciones, unas más sencillas y otras más complejas.

Lo que puedo contarte desde mi acera es que apegarme a los hábitos me ayuda a vivir de una manera más feliz, organizada y muy especial por dedicar el tiempo a cosas y acciones que de verdad quiero hacer.

Seré también muy sincero, crear un hábito puede requerir de tiempo y constancia. En ocasiones será más fácil, y en otras oportunidades la curva de aceptación tendrá más resistencia.

La cuestión, y para regresar al titulo de mi entrada. Despertar temprano es muy importante para mi, y su ejecución deriva (al menos para mi) en conseguir de manera especifica hacer más cosas en mi día, disfrutar del amanecer y luego dedicar tiempo a mis espacios de disfrute fuera de los compromisos con mayor libertad.

¡Muchísimas gracias por leer. Comparte la historia si te ha gustado y cualquier comentario que hagas será bien recibido!

¡Te invito a seguirme en Twitter!

Mi historia anterior la puedes leer aquí.

Mentir siempre es opcional y complicado. Decir la verdad es simple.

Mentir siempre es opcional y complicado. Decir la verdad es simple.